VIVIZ gana íntegramente la cautelar y Big Planet queda bloqueada para exigir actividades
El tribunal suspendió los contratos exclusivos de VIVIZ hasta el fallo principal, citando pagos pendientes, falta de documentos y apoyo operativo.
La aceptación íntegra de la medida cautelar solicitada por VIVIZ, el trío de K-pop formado por Eunha, SinB y Umji, cambió el centro de la disputa el 5 de junio de 2026. Más que determinar de inmediato si los contratos ya quedaron terminados, la cuestión pasó a ser quién puede controlar las actividades del grupo antes de que exista una sentencia definitiva en el proceso principal.

La Sala Civil 50 del Tribunal Central de Distrito de Seúl resolvió suspender la eficacia de los contratos exclusivos entre Big Planet Made Entertainment y las integrantes hasta que se dicte el fallo principal. En términos de agenda de K-pop, el efecto es directo: más allá del monto exacto de las liquidaciones pendientes, la decisión abre tiempo para discutir el uso del nombre del equipo, reorganizar calendarios y explorar conversaciones con nuevos socios.
La postura legal de VIVIZ se había hecho pública en abril, y la decisión judicial llegó en junio. Dentro del mismo entorno corporativo también se mencionaron casos vinculados a Lee Mu-jin y Lee Seung-gi. Si se suma el contexto de las actividades como trío que puede verse en el video oficial de “MANIAC” de VIVIZ, la cautelar no queda limitada a documentos judiciales: también toca el vacío de comeback y los calendarios que el fandom esperaba.
Suspensión de la eficacia contractual el 5 de junio
La resolución no decide el resultado final del litigio principal. Sin embargo, mientras ese proceso siga pendiente, impide que la agencia negocie o cierre contratos con terceros contra la voluntad de las integrantes, que les exija actividades de entretenimiento o que pida a terceros restringir sus actividades. Su impacto práctico, por tanto, no es menor.
Una medida cautelar es un procedimiento en el que la velocidad importa. En la industria del K-pop, donde un comeback, un fan-meeting o un evento en el extranjero requieren largos periodos de preparación y ventanas de oportunidad que se cierran con rapidez, el estatus provisional antes del fallo final puede decidir la agenda real. Por eso este caso no es solo una disputa legal entre agencia y artistas: también es un problema de gestión sobre si un equipo de tres integrantes puede minimizar su pausa. Que la puerta de las actividades se abra no significa, aun así, que esas actividades queden estabilizadas de inmediato.
Más de 100 millones de wones pendientes por integrante
El tribunal consideró que los pagos de liquidación no abonados superaban los 100 millones de wones por cada integrante y tomó ese punto como una base importante de su decisión. También señaló que los estados de liquidación solo incluían importes de ingresos y gastos, sin documentos de respaldo como facturas fiscales o recibos, y que después tampoco se había ofrecido de forma suficiente el acceso a materiales o una guía clara para consultarlos.
Esa parte va más allá de un simple retraso en el pago. Si una artista no puede verificar la estructura de sus propios ingresos, la confianza difícilmente se recupera aunque llegue una parte del dinero. El problema afecta tanto a la cantidad abonada como a la posibilidad de comprobar cómo se calculó.
La secuencia temporal también es clave. El retraso en las liquidaciones comenzó en noviembre de 2025; el aviso de rescisión contractual se realizó el 4 de marzo de 2026; y el 5 de junio de 2026 la cautelar fue aceptada en su totalidad. En esa misma decisión apareció la valoración de que había más de 100 millones de wones pendientes por integrante. Los problemas de pago, de documentación y de apoyo a las actividades se acumularon hasta quedar reunidos bajo el lenguaje jurídico de una ruptura de la relación de confianza.
Como se ha mencionado la posibilidad de que el alcance de las reclamaciones se amplíe en el proceso principal, los pasos posteriores podrían abordar no solo cuánto falta por pagar, sino también con qué documentos puede calcularse esa cifra. Para VIVIZ, la disputa económica y la capacidad de verificar los datos quedan así vinculadas al control de su agenda artística.
Cancelación de EP06, fan-meetings y disputas dentro del sello
El lado de VIVIZ afirmó que el nuevo álbum EP06, que estaba en preparación en enero de 2026, y los fan-meetings nacionales e internacionales del primer semestre fueron cancelados. Para el fandom, eso no equivale simplemente a la desaparición de una fecha en el calendario. VIVIZ es el caso de Eunha, SinB y Umji formando de nuevo un equipo después del fin de las actividades de GFriend.
En las actividades de “MANIAC” de 2023, según el video oficial, la coreografía grupal en una carretera y las trayectorias separadas de las tres integrantes mostraban con claridad una identidad de performance construida para una formación de tres miembros. En un grupo de ese tipo, cuanto más se alarga el intervalo entre comebacks, más rápido los asuntos de gestión empiezan a ocupar los resultados de búsqueda antes que la música.
Ahí reside también el efecto operativo de la cautelar. Aunque las integrantes puedan examinar actividades independientes, otra cuestión distinta es si el álbum cancelado puede reactivarse tal como estaba. Los derechos de la music release, la liquidación de los costos de producción, los contratos de fan-meeting y el alcance del uso del nombre del equipo deben ordenarse para que un nuevo calendario deje de ser una frase en una noticia y se convierta en un anuncio real.
La disputa tampoco puede verse fácilmente como un caso aislado de VIVIZ. Dentro del sello ONE HUNDRED se han sucedido la aceptación de cautelares de algunos miembros de The Boyz, los traslados de Taemin y Be’O a nuevas agencias, el procedimiento de suspensión de la eficacia contractual de Lee Mu-jin y el aviso de rescisión contractual de Lee Seung-gi. Con ello se han repetido preguntas sobre liquidaciones y capacidad de apoyo. Cuando disputas similares aparecen alrededor de varios artistas, el mercado observa no solo las cláusulas individuales de cada contrato, sino también la confianza operativa del sello.
Eso no significa que todos los casos puedan agruparse y juzgarse como si fueran uno solo. Las condiciones contractuales, los ciclos de liquidación, los montos reclamados como impagos y las obligaciones de actividad son diferentes para cada artista. El valor informativo de esta decisión no está en una conclusión emocional, sino en qué circunstancias consideró el tribunal como asuntos internos de la empresa ajenos a las artistas. La conclusión de que es difícil explicar los retrasos de liquidación únicamente con alegaciones sobre fuerzas externas o reportes falsos podría servir como referencia en disputas similares.
Para VIVIZ quedan dos vías principales. Una es hasta qué punto el litigio principal concretará el alcance de las liquidaciones pendientes y los problemas de entrega de documentos. La otra es si la posibilidad de actividad abierta por la cautelar se traduce realmente en un nuevo socio de gestión, en el uso del nombre del equipo y en calendarios de álbumes o conciertos.
La información oficial que los fans deben comprobar no son rumores especulativos, sino avisos de los representantes legales, procedimientos judiciales y anuncios de actividades del equipo en los canales oficiales de VIVIZ. La decisión no declara que VIVIZ haya obtenido de inmediato una libertad completa. Lo que sí hace es reducir de forma considerable los mecanismos que podían mantener sus actividades atadas antes del fallo principal. Por ahora, las rutas oficiales verificables son los avisos legales, el procedimiento judicial y los canales oficiales de VIVIZ.
