Cómo VIVID plantea abrir los derechos de imagen con IA de Hwang Chansung
VIVID prepara una beta y un concurso de anuncios con IA basado en derechos de imagen autorizados de Hwang Chansung y Norazo.
La apertura beta de VIVID y el concurso de anuncios generados con IA utilizando a Hwang Chansung y Norazo se parecen menos a una simple campaña promocional que a una prueba sobre cómo incorporar los derechos de imagen de celebridades dentro de una herramienta de producción con inteligencia artificial. El punto central no es un deepfake que compone en secreto el rostro de una figura pública, sino la forma en que una plataforma gestiona datos consentidos por los titulares de derechos y hasta dónde permite que los creadores trabajen con ellos.

Akaein presentará el 8 de junio la versión beta de VIVID, su plataforma de producción de video con IA, y organizará un concurso de videos publicitarios que utilizará la propiedad intelectual de imagen de Hwang Chansung y Norazo. Para los lectores de K-entertainment, la importancia de esta noticia es clara. En un mercado donde los fandoms y la publicidad ya se mueven mediante videos cortos y contenidos generativos, el rostro de una estrella ya no se limita a una fotografía promocional: se convierte en materia de contratos, datos y reglas operativas de plataforma.
Antes que la composición no autorizada, está la estructura contractual. Este concurso subraya que los derechos de imagen de Hwang Chansung y Norazo se ofrecen sobre la base de acuerdos formales. Los participantes crearán videos publicitarios dentro de VIVID usando las IP de celebridades disponibles en la plataforma y presentarán sus piezas directamente allí. El matiz que faltaba cuando solo se hablaba de “abrir” derechos de imagen está precisamente en este punto. Abrir no significa que cualquiera pueda tomar un rostro y usarlo libremente; significa permitir la creación después de que la plataforma haya definido de antemano qué datos pueden usarse y dentro de qué alcance.
Esta estructura también plantea una tarea poco familiar para las compañías de entretenimiento. La gestión tradicional de los derechos de imagen se ha organizado alrededor de resultados terminados, como contratos de modelo publicitario, sesiones fotográficas o apariciones televisivas. En la producción con IA generativa, en cambio, los datos de una sola grabación pueden derivar en innumerables prompts y escenas transformadas. Por eso, si no se diseña en conjunto el consentimiento del titular, quién construye los datos, cómo se revisan las presentaciones y cuál es el alcance de la monetización, la frontera entre creación de fans y publicidad comercial puede volverse borrosa con facilidad.
Lo que VIVID busca no es solo comodidad de producción. En la descripción de funciones presentada por la plataforma, lo llamativo no es únicamente la entrada de texto. La escritura de prompts, la subida de archivos de referencia, la configuración de duración y relación de aspecto del video, la vista previa, el recorte, la edición de cortes en una línea de tiempo y la colocación de audio se agrupan en un flujo de trabajo de una sola pantalla. Eso indica que VIVID no apunta a ser un simple generador de imágenes, sino una herramienta para ensamblar piezas publicitarias hasta el final.
A ello se suma la tecnología de extracción de DNA digital de KDDC. Según las explicaciones relacionadas, los datos de rostro e identidad de Hwang Chansung y Norazo se estructuran en una forma utilizable para la producción de contenidos con IA, y los participantes transforman sus conceptos usando esos datos oficiales. La diferencia importante no está en “hacer algo parecido”, sino en “hacerlo con datos autorizados”. Desde la perspectiva del fandom, antes de preguntar si el resultado es divertido, debe verificarse que ese resultado haya sido creado de una manera que no infrinja los derechos del artista.
El concurso de anuncios con IA de VIVID tiene un calendario y cifras clave: apertura beta e inicio de inscripciones el 8 de junio, cierre de inscripciones el 22 de junio y ceremonia de premiación el 9 de julio. También se han anunciado cuatro marcas participantes, una bolsa total de premios de 13 millones de wones y un gran premio de 10 millones de wones.
Más importante que el premio es la entrada de anunciantes. En el concurso participan cuatro marcas: Boksundoga, Truth of Beauty, Immunica y Hansol Sinyak. El periodo de inscripción va del 8 al 22 de junio, con una bolsa total de premios de 13 millones de wones y un gran premio de 10 millones de wones. La ceremonia de premiación estará vinculada al K Forum 2026, que se celebrará el 9 de julio en el Conrad de Yeouido, Seúl. Si se miran solo las fechas y el dinero, puede parecer un concurso ordinario; la variable real, sin embargo, es hasta qué punto las marcas aceptarán la IP de imagen con IA de celebridades dentro del proceso de producción publicitaria.
Los anunciantes observan con especial sensibilidad la posibilidad de dañar la imagen de un modelo. El video generativo es rápido y barato, pero si el mensaje de la marca y la identidad del artista se desalinean, el riesgo crece al mismo ritmo que la difusión. Por eso, el éxito o fracaso de este experimento probablemente dependerá más de los criterios de evaluación, el alcance de exposición de las piezas presentadas y las reglas para el uso secundario de las obras ganadoras que de las visualizaciones o del ruido mediático. Si la plataforma muestra con claridad esta parte, la IP de derechos de imagen con IA puede pasar de ser un evento para fans a convertirse en infraestructura auxiliar para la producción publicitaria.
También está la frontera entre participación del fandom y derecho de publicidad. Hwang Chansung es una figura que ha mantenido actividades tanto con 2PM como en la actuación, mientras que Norazo es un dúo acostumbrado a transformaciones conceptuales fuertes. No parece casual que estos dos casos hayan sido elegidos para el primer ejemplo. Son nombres adecuados para mostrar conversiones visuales dramáticas, como piloto, ángel o rey, y existe margen para que el público reciba escenas distintas de la imagen habitual como una forma de juego. Pero esa misma ventaja marca al mismo tiempo una línea de cuidado: la diversión no debe cubrir una infracción de derechos.
Jeong Ui-seok, director ejecutivo de Akaein, afirmó que el proyecto fue diseñado para combinar contratos formales de IP con tecnología de producción de video con IA, de modo que los creadores puedan producir de forma segura contenidos basados en IP de estrellas. La palabra que debe examinarse en esa declaración es “segura”. Un ecosistema seguro de creación con IA no se completa solo con rendimiento técnico. También deben funcionar mecanismos operativos como la forma de provisión de datos, la revisión por parte de los titulares de derechos, las condiciones de uso por marca, la identificación de contenidos generados y el watermarking.
Después de la apertura del 8 de junio, hay tres puntos que conviene observar. Primero, habrá que confirmar hasta dónde llega el rango de datos de Hwang Chansung y Norazo que podrán usar los participantes. Segundo, será crucial saber cómo se distribuyen entre creador, marca, plataforma y titular de derechos las facultades de explotación comercial de las obras ganadoras y de las piezas presentadas. Tercero, deberán hacerse públicos el modo de indicar que un contenido fue generado con IA y los criterios para filtrar prompts inapropiados.
El intento de VIVID no es una historia que cubra con optimismo la controversia de los deepfakes. Más bien se parece a una primera prueba sobre las condiciones bajo las cuales la industria del entretenimiento convertirá el rostro de una estrella en un activo digital, una vez que la composición no autorizada ya es una realidad. El valor del concurso de Hwang Chansung y Norazo no se juzgará solo por la calidad de las obras premiadas, sino por cuán concretamente las reglas publicadas conecten la libertad creativa con la protección de los derechos de los artistas.
